Cómo elegir el servicio que necesitas
La duda más frecuente que recibimos por teléfono no es "¿cuánto cuesta?" sino "¿mi mueble aguanta un cambio de tela o hace falta ir más a fondo?". La respuesta depende del estado del mueble, del valor que tiene para ti y del uso que vas a darle. Aquí te lo ordenamos para que llegues a la visita con criterio.
Tapizar (cambio de tela y refuerzo)
Cambias la tela, repasas el relleno y refuerzas lo justo. Es lo que más hacemos: 7 de cada 10 piezas que entran al taller son cambios de tela con un retoque de espuma o cinchas. Tiene sentido cuando la estructura aguanta (madera maciza sin grietas, muelles en su sitio) y la tela está cansada o ya no encaja con tu casa. Si al ver la pieza detectamos que la estructura necesita más trabajo, te lo decimos en la visita y lo presupuestamos aparte, sin sorpresas.
Cabeceros, banquetas y piezas auxiliares
Trabajos pequeños que cambian un dormitorio o un salón sin obra. Cabeceros tapizados (lisos, con paneles, capitoné, de pared completa), banquetas de cocina, pies de cama, puffs y posa-pies. Plazo corto (5-7 días) y precio comedido. Suelen ir como complemento de un trabajo mayor, pero también se hacen sueltos.





